
Gustavo Lambruschini
Parte II
..."“transferidos”: tenemos por ley el privilegio feudal de la estabilidad laboral y la intangibilidad de nuestros ingresos hasta que nos jubilemos o hasta que la muerte nos separe... Este privilegio no lo tiene ningún profesor en ninguna otra universidad pública, que siempre puede perder su cargo docente incluso en la misma reválida. Pero parece que no estamos totalmente satisfechos con este fuero especial y, según la conocida modalidad criolla, vamos por más... Así, parece que además fervorosamente debemos creer en el controvertido milagro de la transubstanciación. En efecto, nos habríamos por un milagro transustanciado y, de ser antes profesores terciarios no universitarios, seríamos ahora profesores universitarios. Este milagroso misterio no se habría logrado, mediante el poder sacramental del ritual de un sacerdote, sino por los poderes taumatúrgicos de la varita mágica estatal, dado que el Estado provincial habría realizado el milagro con la creación de la Uader. A partir de entonces, los que nunca rindieron concursos universitarios, aspiran a “revalidar” el taumatúrgico acto milagroso..."...
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..."Es posible que un gremio en sentido precapitalista del término que defiende puros intereses particulares corporativos, logre extorsionar al gobierno y evitar los concursos. Pero esto se sabe y no colabora al prestigio. No es seguro que se pase las instancias de acreditación. No es seguro tampoco que se encuentre profesores prestigiosos de otras universidades públicas que se presten a este tipo de “concursos”. Será seguro, en cambio, que la apuesta de transformar la Uader en una universidad con prestigio y autoridad académica se habrá perdido: los profesores seguirán migrando y los alumnos quedarán sólo como siervos de la gleba. La Uader, al mirarse al espejo, enfrentará la imagen caricaturesca de una universidad."...
Nota El Diario